Carátula: TMDB
Película · 1972
La noche del terror ciego
Los templarios ciegos: el gran icono del terror español cabalga a cámara lenta.
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Reseña generada con inteligencia artificial · Cómo trabajamos
El gallego Amando de Ossorio no quiso copiar a Romero y se inventó una criatura propia: caballeros templarios excomulgados por sus ritos de sangre, ajusticiados y abandonados en la horca hasta que los cuervos les vaciaron los ojos. Siglos después salen de sus tumbas cada noche. No ven: cazan por el oído. Te delata el latido del corazón.
Esa idea sostiene una película irregular, con un guion que se entretiene donde no debe y algunos pasajes que han envejecido mal. Da igual. Cuando los templarios aparecen —sudarios podridos, manos de hueso, caballos filmados a cámara lenta sobre un canto gregoriano deformado— no se parece a nada. Las ruinas del monasterio de Pelayos de la Presa, en Madrid, hacen el resto.
Tuvo tres continuaciones y un culto internacional que todavía dura. Es la aportación más personal que ha hecho España al cine de muertos vivientes.
Torpe a ratos, hipnótica cuando importa. Patrimonio del fantaterror español.
Forma parte de una saga ¿No sabes por dónde empezar ni en qué orden va? Lo tienes en Los templarios ciegos: las cuatro películas de Amando de Ossorio.