Carátula: TMDB
Película · 2024
MadS
Un solo plano, sin cortes, de noche: del primer contagio al caos. Hora y media sin parpadear.
Zombie.es
Reseña generada con inteligencia artificial · Cómo trabajamos
Romain cumple dieciocho años, acaba de probar una droga nueva y vuelve a casa en el descapotable de su padre para dar una fiesta. En una carretera secundaria se le mete en el coche una mujer vendada, aterrada, incapaz de hablar. Lo que le salpica en la cara no es buena señal, pero él va colocado y tiene invitados.
Toda la película es un único plano secuencia que pasa de un personaje a otro como el testigo de una carrera de relevos, y con él, la infección. El truco técnico no es un adorno: no poder cortar significa no poder escapar, y la cámara, pegada a tres chavales que no entienden lo que les ocurre a sus propios cuerpos, convierte el contagio en un mal viaje. Durante un buen rato, ni ellos ni nosotros sabemos si es la droga.
El argumento es mínimo y no explica casi nada. Se sostiene por la proeza de rodaje y por tres actores jóvenes entregados, en especial Laurie Pavy en un tramo central que es puro vértigo.
Un ejercicio de estilo que justifica el alarde. Para verla del tirón y a oscuras.